Las guerras
destructivas e incesantes.
Sesión n.º 2
del 15 de marzo de 2026 – Original en neerlandés- Traducido del inglés al
español por Fernando.
Ubicación:
Mezzaverde, Bélgica
Recibido por
Wivine
Visitante:
Cristo Micael – Soberano Maestro de nuestro
universo local, Nebadon – más conocido como Jesús de Nazaret.
Cristo Micael:
Mis queridos hijos, todos anheláis la paz, la
prosperidad y la felicidad para vosotros mismos, vuestras familias, vuestros
amigos, vuestros vecinos y, a veces, por extensión, para todos los pueblos del
mundo.
Sin embargo, las guerras son incesantes y
parecen no tener fin. Actualmente, las más importantes se desarrollan en Sudán,
Oriente Medio, Ucrania, Palestina, Líbano e Israel, y en menor medida en
África, aunque no por ello son menos sangrientas y destructivas.
Cuando un país entra en guerra o ataca a otro,
nadie sabe cuándo terminará. Siempre surgen imprevistos. Rara vez hay
verdaderos vencedores, y son comunes todo tipo de genocidios.
Antes de que comience una guerra, algunos
Estados empiezan por someter a la población al hambre y el empobrecimiento,
obstaculizando su desarrollo económico, y continúan haciéndolo incluso después
de ganar la guerra. Esto es menos visible, pero igual de destructivo. La razón
que se aduce para justificarlo es irrelevante. Quienes hacen la vista gorda o
se prestan al juego son igualmente responsables.
Antes podían decir: " Eso no nos
incumbe, no tiene nada que ver con nosotros".
Eso ya no es así. Si un país bombardea a otro en
el otro lado del mundo, las consecuencias son globales. Ya no pueden
simplemente encogerse de hombros y decir: " Eso no nos incumbe
".
Por lo tanto, les pregunto: ¿Desean realmente
paz y prosperidad para todos los pueblos del mundo? ¿Están absolutamente
seguros de ello?
Vemos las verdaderas intenciones en lo más
profundo de cada corazón. ¿Cómo pueden afirmar que trabajan por la paz mundial
si son incapaces de amar a todos sus semejantes? ¿Acaso guardan resentimiento
hacia quienes piensan diferente, hacia quienes tienen una fe o costumbres
distintas, hacia ciertos pueblos o jefes de Estado que les desagradan?
¿Creéis todo lo que os dicen los medios para
sembrar la discordia? No dudáis ni un instante de lo que os cuentan, porque queréis
creerlo, porque los prejuicios contra ciertas personas y naciones ya están
profundamente arraigados en vuestro corazón.
¿Estáis dispuestos inmediatamente a tomar las
armas contra vuestros hermanos y hermanas en lugar de buscar la diplomacia? A
menudo, debido al pasado, un pasado que a veces se remonta a siglos atrás.
Porque el odio y el resentimiento se transmiten de generación en generación; se
perpetúan. Ya sea que se trate de un vecino, una familia o un país vecino.
¿Cómo podéis esperar la paz mundial si oráis con discordia, resentimiento e
intolerancia hacia los demás? Estas tensiones existen dentro de los grupos de
personas: en la oficina, en la escuela, en las comunidades médicas y
científicas, dentro de las familias y, por supuesto, dentro de las
organizaciones religiosas. ¿Cuántos estudiantes son víctimas de acoso escolar
sin que nadie los ayude? ¿Acaso eso no es violencia? ¿Es la violencia
simplemente tomar las armas y disparar o bombardear indiscriminadamente a
civiles indefensos?
¿Cuál es la diferencia?
La paz mundial solo se logrará si todos los
corazones se abren, aceptando y respetando las diferencias culturales y étnicas
con sus diversos idiomas. Y cuando consideréis la práctica de otra fe como un
enriquecimiento en lugar de un obstáculo que debe ser rechazado y destruido bajo
el pretexto de que vuestra creencia es la única verdadera.
Aprender a superar los prejuicios hacia los
demás no es fácil. Las relaciones humanas son, sin duda, muy complejas.
Para tener éxito, se requieren varias cosas:
1) Estableced un contacto diario y
cercano con el fragmento de Dios que mora en
vuestro corazón. Cultivad una relación de confianza con el Padre, a quien
podéis confiar todos vuestros problemas para obtener claridad y soluciones.
Someteros al juicio y la voluntad del Padre
Celestial si percibís una hostilidad excesiva entre distintas partes en zonas
de conflicto, cuyas verdaderas causas desconocéis. Aplicad lo mismo a las
discusiones familiares, las disputas vecinales, los conflictos entre compañeros
de trabajo o trabajadores de la construcción, cuando os sintáis parcializados o
seáis víctima de parcialidad y no veáis solución.
Simplemente decid: “ Padre, te lo dejo a tu
criterio porque no puedo resolver este problema por mí mismo; mis sentimientos
están demasiado confusos ” .
Sentiréis alivio y paz de inmediato. Con paciencia y
confianza, veréis que Dios a menudo
resuelve el problema a su manera. Os guía hacia la solución como un GPS guía
vuestro coche a su destino, o crea situaciones que permiten que los
malentendidos se disipen por sí solos sin vuestra intervención.
Así es como crecerá vuestra alma, e incluso muy
rápidamente.
2) De esto surgirá un mayor
dominio espiritual de uno mismo.
El autocontrol puede ser un indicador de la
moralidad y el desarrollo espiritual de una persona. Si, en un arrebato de ira,
reaccionáis violentamente, con golpes o insultos hirientes, reveláis una falta
de autocontrol. Por otro lado, si lográis mantener la calma y la sensatez, podéis
darle la vuelta a la situación. Este es un ejemplo sencillo.
Pueden surgir situaciones mucho más complejas,
sobre todo en el ámbito laboral o en organismos gubernamentales, donde es
fundamental mantener la calma. En esos casos, es necesario reflexionar con
serenidad y deliberar con los demás. Sea cual sea vuestra decisión, siempre
habrá quienes se sientan descontentos. En tal caso, quizás sea prudente buscar
en silencio la guía divina.
Debéis aprender a mantener la calma ante la
provocación, el ridículo, la humillación o los ataques verbales. Primero,
tomaos un tiempo para reflexionar y luego pedid guía a Dios. Solo entonces
podréis responder a los demás con serenidad. Al establecer una relación
duradera con el Padre del Paraíso, al forjar un vínculo de confianza con Él,
finalmente recibiréis el poder del dominio
espiritual superior, como yo mismo lo demostré durante mi vida como
Jesús.
3) Al buscar la
Verdad Divina, activareis Mi Espíritu de la Verdad, lo cual
permitirá que vuestras intuiciones y verdades espirituales se actualicen y
renueven periódicamente. Poseéis una mente
humana viva, por lo tanto, capaz de crecer integrando nuevas
verdades espirituales que fortalecerán vuestra alma.
4) De esta manera, desarrollareis
un amor desinteresado mucho mayor por vuestros semejantes.
Daréis simplemente por alegría, sin esperar nada a cambio. Incluso si no os lo
agradecen, o incluso si os reciben con odio, ya no os afectará.
El amor y la fortaleza que recibiréis del Padre
en vuestro corazón valdrán mil veces más que cualquier reconocimiento humano.
Además, ya no lo necesitareis, pues os volveréis insensibles a la adulación, la
cual se os hará evidente.
Vuestros líderes
gubernamentales contemporáneos.
A pesar de los graves errores que vuestros
líderes están cometiendo actualmente al gobernar el mundo, la sabiduría que
proclamé como Jesús de Nazaret acabará reinando sobre Urantia.
El objetivo último del progreso espiritual de la
humanidad es el reconocimiento de un Dios de Amor y la realización de una
fraternidad amorosa entre los seres humanos.
Destrucción definitiva de
la red mental del Demiurgo.
Hace dos semanas destruimos el último de los
circuitos mentales malévolos del Demiurgo. Me acompañaron los dos Hijos
encarnados y la Hija del Paraíso, mis Arcángeles y varios humanos de todos los
continentes, capaces de irradiar con gran poder el Amor de su Fragmento Divino
interior a través de sus corazones.
El Demiurgo no es un demonio de dibujos
animados; es un ser espiritual caído, sin forma humana ni animal, dotado de una
personalidad y una mente muy superiores a las humanas. Contribuyó a la creación
de los mundos materiales al apartarse de Dios y buscar la autorrealización.
Sabía manipular energías con su mente y se había asentado en vuestro planeta
mucho antes de la aparición de la humanidad. Incapaz de marcharse, comenzó a
considerar vuestro planeta y toda la vida que lo habita como su dominio.
Ahora es inofensivo. Su destino no está en mis
manos, sino en las de los Jueces del Paraíso. Los circuitos de su control
mental sobre la mente humana están ahora definitivamente rotos. Sin embargo,
esto no significa que repentinamente todos se convertirán, de forma milagrosa,
en amables y compasivos. Eso dependerá de sus esfuerzos, de su voluntad de
progresar espiritualmente y de su capacidad de amar.
De ahora en adelante, todo ser humano que haya
recibido una Personalidad de Dios y lleve consigo un Fragmento Divino recibirá todos los Poderes
Divinos del Amor y la Mente, así como aquellos que yo distribuí por Urantia
tras mi partida de la Tierra. Pero, aún más importante, la humanidad aprenderá
a utilizarlos plenamente, algo que todavía no ocurre.
El despertar espiritual interno de la humanidad
puede ahora desarrollarse de forma natural. Vuestros recién nacidos, vuestros
hijos, se beneficiarán plenamente de ello y crecerán con más amor. Se volverán
menos violentos y tratarán a todos los seres humanos, de todas las edades, a
los animales y a las plantas con mayor respeto.
En unos siglos, esto conducirá a una era de
prosperidad y paz para todos los hijos de Dios, en todo el mundo. Todas las
religiones proclamarán, en esencia, lo mismo, un proceso que comenzó hace
décadas. La diversidad de los pueblos, en todos los ámbitos, os ofrecerá una
riqueza inigualable de experiencias vividas y emociones profundas. Sean cuales
sean las dificultades de la vida en la Tierra, agradecedlas.
También se intensificarán los intercambios y la
colaboración entre pueblos de distintos continentes, las disciplinas
científicas interconectadas se unirán para realizar investigaciones en la
intersección de sus respectivos campos. Compararán sus resultados y conclusiones
a escala global. Esto impulsará la ciencia y beneficiará a todos.
No permitiremos que áreas importantes de la
investigación científica, esenciales para la humanidad, permanezcan en manos de
unos pocos que buscan consolidar su poder militar global.
La transparencia será primordial; la
garantizaremos. Se producirán descubrimientos científicos cruciales
simultáneamente en todos los continentes. Comprended las consecuencias, al
menos aquellos de vosotros que seáis capaces de hacerlo.
Hijos míos, orad a Dios con regularidad o
meditad a diario para que Él os guíe. Dedicad cinco minutos cada día a la
reflexión silenciosa: formulad vuestra pregunta y permaneced en silencio para
recibir la respuesta con calma e intuición.
Quienes me conocen también pueden pedirme ayuda
y guía, pues mi Padre y yo somos uno.
Un día, vosotros también diréis lo mismo, pues este es el propósito de la vida:
la unión de Dios con el hombre.
Adiós a todos.
Final.
GRUPO MEZZA VERDE.
Para obtener más información acerca de las palabras en color azul, consulte El Libro de Urantia.